Xbox Series X vs. PlayStation 5
| Comparativa y especificaciones técnicas

Sony ha publicado las primeras características sobre su nueva máquina. Las comparamos con la consola de Microsoft.

La “next-gen” ha llegado. Tras mucho tiempo e incontables chascos durante estos últimos meses debido a la enorme cantidad de “filtraciones” y “bulos” sobre estas nuevas consolas, a día de hoy, 18 de Marzo de 2020, ya conocemos las especificaciones técnicas de las dos nuevas consolas que saldrán al mercado y que darán la bienvenida a una nueva era en los videojuegos: la PlayStation 5 de Sony y la Xbox Series X de Microsoft.

Con motivo de la presentación de algunas de las características que nos encontraremos en la próxima consola de la compañía nipona Sony, os traemos una comparativa entre las especificaciones conocidas de las dos máquinas que abrirán el camino hacia la próxima generación.

Xbox Series XPlayStation 5
Dimensiones301 x 151 x 151 mm
Volumen Total6,86 litros
Peso4,45 kg
PuertosSalida HDMI 2.1
3 x USB 3.2
Puerto de red
Puerto para tarjetas SSD
Entrada de corriente
Unidad ÓpticaUnidad Blu-ray 4K UHDUnidad Blu-ray 4K UHD
CPUAMD 8x Núcleos a 3,8 GHz. Custom Zen 2AMD 8x Núcleos a 3,5 GHZ. Custom Zen 2
GPUAMD 12 Teraflops, 52CUs a 1,825 GHz. Custom RDNA 210,28 Teraflops, 36CUs a 2,23 GHz. Custom RDNA 2
Memoria RAM16 GB GDDR6. Bus 320 MB16 GB GDDR6
Ancho de banda10 GB a 560 GB/s, 6 GB a 336 GB/s448 GB/s
Almacenamiento interno1 TB Custom NVMe SSD825 GB NVMe SSD
IO2,4 GB Bruto / 4,8 GB Comprimido5,5 GB Bruto / 8-9 GB Comprimido
Ranura de expansiónTarjeta de expansión de 1 TBAmpliación NVMe (sin confirmar)
Almacenamiento externoSoporte para HDD por USB 3.2
Rendimiento4K a 60 FPS (hasta 120 FPS)

Xbox Series X, potencia y altas prestaciones técnicas 

La Xbox Series X, en primer lugar, ya llama la atención del usuario por su peculiar diseño en forma de PC. Sus dimensiones, lejos de ser tan grandes como daba la impresión, son de 301 x 151 x 151 mm que, comparadas con las de la Xbox One X, que eran 300 x 240x 60 mm, no son tan descabelladas. Por otro lado tenemos que la consola pesa unos 4,45 Kg en vez de los 3,69 Kg que pesaba su antecesora.

En cuanto a los puertos que monta, nos encontramos con una salida HDMI 2.1, 3 x USB 3.2, un puerto de red, un puerto para tarjetas SSD y la propia entrada de alimentación. Aquí nos encontramos con la ausencia de la salida óptica de audio y la salida de IR que sí contenía la Xbox One X. También es propio comentar que la unidad óptica, como era de esperar, sigue siendo Blu-Ray 4K UHD.

Metiéndonos en temas ya de potencia y especificaciones, la consola corre una CPU personalizada de AMD que cuenta con 8 núcleos a 3,8 GHz basados en la arquitectura Zen 2. Como hemos podido ver en un análisis hecho por Austin Evans, siete de los ocho núcleos van a estar enfocados a correr los videojuegos mientras que el sobrante va a quedar reservado para el sistema operativo, que estará suspendido en segundo plano.

La potencia gráfica es para quitar el hipo, contamos con una GPU personalizada de AMD con la arquitectura RDNA 2 que llega hasta los 12 TFLOPS de potencia. Esto significa que duplica la potencia que tenía su predecesora, la Xbox One X.

En cuanto a la memoria RAM, contamos con 16 GB de memoria GDDR6, de los cuales 10 tendrán un ancho de anda de 560 GB/s mientras que, los 6 sobrantes, correrán a una tasa un poco menor: 336 GB/s. De estos 6 GB, 2,5 de ellos van a estar íntegramente reservados para el sistema operativo, teniendo así la certeza de que todo vaya siempre fluido.

Esta bestia de consola cuenta con almacenamiento interno de 1 TB en SSD, aprovechándose del conector estándar PCIe 4.0, el cual logra tasas de 2,4 GB/s en bruto y hasta 4,8 GB/s en datos comprimidos. Microsoft, teniendo en cuenta los posibles futuros problemas de espacio, ha puesto la opción de, con tarjetas SSD extraíbles también de 1TB de almacenamiento, poder aumentar así la capacidad de nuestra consola.

PlayStation 5, apuesta por el audio y reducir los tiempos de carga

Ha llegado el momento de hablar sobre las especificaciones que hemos conocido en el día de hoy sobre la PlayStation 5. En primer lugar tenemos una CPU de 8 núcleos a 3,5 Ghz basada, como su competidora, en la arquitectura Zen 2.

La GPU, siendo menos potente que la de la Xbox Series X, cuenta con la friolera de 10,28 TFLOPS, lo que implica que barre completamente a los 1,84 que tenía la PlayStation 4 original —y los 4,2 de su versión Pro—. Hay que comentar que este rendimiento está directamente relacionado con la temperatura que alcancen los componentes a lo largo de la partida. Esto implica que en algunos momentos el “frame-rate” puede verse afectado (y mucho).

Pasando al apartado de la memoria RAM, vemos que esta consola cuenta con 16 GB GDDR6, exactamente igual que la Xbox Series X. La diferencia se encuentra en el ancho de banda. La PS5 cuenta con una velocidad de 448 GB/s, lo que significa que dicha velocidad es menor que la de su competencia, que, recordemos, cuenta con una velocidad de 560 GB/s en los 10 GB centrados en la experiencia del videojuego.

El almacenamiento con el que contamos aquí es de 825 GB SSD, pudiendo tener la posibilidad de ampliarlo con un Slot NVMe SSD del que no se ha hablado en profundidad. También es importante comentar que existe la posibilidad de jugar a los videojuegos de PS4 desde un almacenamiento externo HDD, pero con la consiguiente pérdida de velocidad en la transferencia de los datos.

En este apartado del almacenamiento es donde la PlayStation 5 sobresale en velocidad. Contamos con una tasa de trasferencia de 5,5 GB/s en bruto y con 8-9 GB/s comprimidos. Esto significa que duplica la tasa que nos presentaba la Xbox Series X.

Es de recibo comentar un tema extremadamente importante. En el momento del lanzamiento de la PlayStation 5, solo será retrocompatible con unos 100 títulos de predecesora, lo que elimina por completo la posibilidad de hacer un “Plan Renove”, ya que no se la podría considerar una sustituta de la máquina anterior.

En el directo realizado por Sony, el audio ha sido uno de los grandes protagonistas, dándole así una gran importancia a una tecnología llamada “Tempest Engine”, la cual nos promete ser una verdadera revolución en el sonido de los videojuegos.

Una vez comparada toda esta información, podemos llegar a al conclusión de que la generación que nos espera está bastante reñida en general. Si buscas una consola tremendamente potente, parece que la Xbox Series X es tu mejor opción; pero si en cambio buscas una consola con una velocidad mayor en su disco duro y un sonido espectacular, la PlayStation 5 será la vencedora.

De ahora en adelante nos mantendremos a la espera de más información, sobretodo de la PS5, ya que su diseño final y tamaño nos son completamente desconocidos en el día de hoy.



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Texto de Diego García Miño | © laCiclotimia.com | 18 marzo, 2020
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Texto de Diego García Miño
© laCiclotimia.com | 18 marzo, 2020

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