Oh Boy
| Suelo sobre Berlín

Alemania, 2012 | Dirección: Jan Ole Gerster | Título original: Oh Boy | Género: Comedia, Drama | Productora: Schiwago Film, Chromosom Filmproduktion, Hessischer Rundfunk, ARTE | Guion: Jan Ole Gerster | Fotografía: Philipp Kirsamer | Edición: Anja Siemens | Música: The Major Minors, Cherilyn MacNeil | Reparto: Tom Schilling, Marc Hosemann, Friederike Kempter, Justus von Dohnanyi, Michael Gwisdek, Katharina Schüttler, Arnd Klawitter, Martin Brambach, Andreas Schröders, Ulrich Noethen | Duración: 83 minutos | | Disponible en:  Filmin   | Comprar DVD

Alemania, 2012 | Dirección: Jan Ole Gerster | Título original: Oh Boy | Género: Comedia, Drama | Productora: Schiwago Film, Chromosom Filmproduktion, Hessischer Rundfunk, ARTE | Guion: Jan Ole Gerster | Fotografía: Philipp Kirsamer | Edición: Anja Siemens | Música: The Major Minors, Cherilyn MacNeil | Reparto: Tom Schilling, Marc Hosemann, Friederike Kempter, Justus von Dohnanyi, Michael Gwisdek, Katharina Schüttler, Arnd Klawitter, Martin Brambach, Andreas Schröders, Ulrich Noethen | Duración: 83 minutos | | Comprar DVD

Seguimos a un joven berlinés durante una jornada de búsqueda infructuosa de un café y de sentido a su vida. Una asombrosa y acertada mezcla de Antoine Doinel con el Isaac de Manhattan.

Jan Ole Gerster sorprendió en 2012 con su ópera prima que, con un presupuesto ínfimo, fue estrenada en Karlovy Vary y consiguió estrenar en medio mundo. Las peripecias de un joven berlinés en una sola jornada de búsqueda infructuosa de un café y de algo de sentido a la vida. Una asombrosa y acertada mezcla de Antoine Doinel con el Isaac de Manhattan (Woody Allen, 1979).

Desde una dinámica puesta en escena realista, la acción se plantea como tragicomedia, en este caso con brillantes matices existencialistas, que esconden una radiografía social mordaz. Aparentemente liviana, Oh Boy sobresale entre tanta mediocridad cinematográfica europea, desde la sencillez y la coherencia. Una sucesión de etapas donde el protagonista se va topando con situaciones y personajes que van modelando un día catártico, culminado con una extraordinaria secuencia en un bar.

«Todo el mundo a tu alrededor resulta raro» declara el protagonista, un inadaptado niño de papá, que busca su lugar en el mundo desde una paga que le permite «pensar». «Pero el raro eres tú». Y sin embargo el director consigue que el espectador empatice con el personaje y el mundo bizarro que plantea. De cerca nadie es normal, parece declarar el personaje, rodeado de perdedores y fracasando una y otra vez en todo lo que sucede durante 24 horas.

Berlín es protagonista, vista quizás desde una óptica deformante hacia lo cinematográfico, estableciendo lazos con películas eminentemente neoyorquinas, desde el mumblecore hasta las del mejor Woody Allen.

Con una multitud de referencias, con ¡Jo, qué noche! de Martin Scorsese (After hours, 1985) a la cabeza, Jan Ole Gerster consigue trazar un vivaz retrato del Berlín contemporáneo que se sale del tópico de ciudad en ebullición para artistas y bohemios, sin dar la espalda a este aspecto de la ciudad. Berlín es protagonista, vista quizás desde una óptica deformante hacia lo cinematográfico, estableciendo lazos con películas eminentemente neoyorquinas, desde el mumblecore hasta las del mejor Woody Allen. Otro elemento común es el metro, y ahí adivinamos la sombra de French Connection (William Friedkin, 1971) en el hilarante encontronazo con la pareja de controladores de incógnito del metro berlinés. Además, en unas secuencias con personajes en busca de café a través de diálogos suculentos, automáticamente pensamos en el primer Jim Jarmusch, rebosante de frescura, aunque aquí el personaje siempre tenga que elegir otra bebida o abandonar la idea de tomar un imposible café en Berlín.

Elementos comunes como la fotografía en blanco y negro, el joven protagonista y sus relaciones amorosas, y una profunda admiración hacia la nouvelle vague, podrían llevar a una comparación con el francés Philippe Garrel, especialmente en Le sel des larmes (2020), aunque esta última película no saldría bien parada en el envite. Aunque sin duda encontramos más ligaduras con las películas de Truffaut protagonizadas por Jean-Pierre Léaud.

En fechas recientes se ha estrenado en cines la esperada segunda película de Ole Gerster, Lara, traducida con poco tino como La profesora de piano. Estéticamente en las antípodas de Oh Boy, con una puesta en escena milimétrica, y un uso expresivo del color, consigue de nuevo hilar una historia desde la sencillez a través de un personaje con un conflicto interno que hace que todo a su alrededor salte por los aires. El cineasta vuelve a contar con secundarios gloriosos y confirma su buena mano para la dirección de actores, esta vez dentro de un drama que también se desarrolla en 24 horas. Una nueva muestra del talento mutante del director alemán, una película que se ha hecho esperar siete años para los admiradores de Oh Boy. Esperemos que su tercer largometraje siga manteniendo el nivel y que no nos haga esperar tanto.




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Texto de Jose Cabrera Betancort | © laCiclotimia.com | 8 julio, 2020
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Texto de Jose Cabrera Betancort
© laCiclotimia.com | 8 julio, 2020

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