Las 5 de Margot Robbie
| Mucho más que la sex symbol de su generación

Hoy, día 2 de julio, Margot Robbie cumple 30 años, una actriz con tanta belleza como talento que nos ha brindado personajes inolvidables que ya son parte de la cultura pop.

«La rubia eterna». Así llamaban en su época a uno de los mayores iconos de estilo y símbolos sexuales del Hollywood clásico: Norma Jeane Mortenson, mejor conocida como Marilyn Monroe. Su físico de rubia «despampanante», con voz dulce y mirada magnética la convirtieron en la perdición de todo hombre de los años 50 y 60, un mito, más recordada por su belleza y sus líos detrás de las cámaras, que por su talento interpretativo. A pesar de haber hecho alguna otra cosa anteriormente, así es también como conocimos gran parte del público general a la actriz de la que vamos a hablar hoy, como Naomi, aquella rubia bronceada al estilo californiano que deja sin aliento al personaje de Leonardo DiCaprio en El lobo de Wall Street (Martin Scorsese, 2013) y hace eyacularse en público a Jonah Hill. Esta fue la carta de presentación de esta actriz australiana, que ya desde sus primeros castings —dejó impresionado a Scorsese en su prueba de casting con DiCaprio, ya que fue capaz de improvisar, y en el momento en el que estaba en una discusión con el personaje de Leo le pego una bofetada seguido de un «que te jodan»— demostró que ella era una mujer de armas tomar, como bien indica el periodista Juan Sanguino en un artículo sobre la actriz: en control de su propio destino. Esa es Margot Robbie.

Margot, hija de una fisioterapeuta, nació en Dalby, un pueblo a 210 kilometros de Brisbane en Australia, y ya desde adolescente tenía claro cuál era su sueño, ella quería ser actriz. A partir de aquí su camino no difiere mucho del camino al estrellato de toda gran estrella de Hollywood: comenzó trabajando como camarera en un Subway y limpiando casas, hasta que ahorró la suficiente cantidad de dinero como para mudarse a Melbourne. Allí consiguió su primer gran trabajo como actriz, en la mítica serie australiana Vecinos (Reg Watson, 1985) —según dicen los rumores, la actriz llamaba a diario a la productora preguntando si podría haber algo para ella, hasta que una secretaria despistada le dio paso—, donde también debutaron otros famosos australianos como Russel Crowe, o la mismísima Kylie Minogue. Allí comprendió también que se podía ganar la vida solo actuando: «recuerdo mirar alrededor del camerino con otros 30 actores pululando por allí y preguntarles durante las primeras semanas si ese era el único trabajo que tenían, y le respuesta era que sí». Después de tres años y muchas clases para perder su acento australiano, decidió dar el gran salto a Hollywood —en la serie, a pesar de su forzada salida, decidieron no matar a su personaje «por si en América las cosas no fuesen bien»— y allí es donde se topó con el casting de la película de Scorsese. La que comenzó siendo la mujer más deseada del planeta, poco a poco fue demostrando que ella era mucho más que la sex symbol de su generación, y hoy que es su cumpleaños, desde La Ciclotimia, destacamos 5 de sus papeles para hacer un repaso de su filmografía y así remarcar la carrera de la que puede ser la nueva gran estrella de Hollywood.

1. Naomi LapagliaEl lobo de Wall Street (Martin Scorsese, 2013): ¿más que la novia de…?

Margot Robbie compartiendo pantalla con Leonardo DiCaprio en El lobo de Wall Street.

Como ya hemos mencionado anteriormente, este fue el papel que la llevó al estrellato. Aquí la conocimos como una mujer puramente sexual, sin casi personalidad ante el histrionismo y narcisismo del personaje de DiCaprio. Esto hizo que a la australiana la encasillaran como eso: otra rubia exuberante entre un mundo de hombres ricos. Vamos, otra actriz sin talento en Hollywood. Pero esto es falso, porque de hecho cumple a la perfección su papel. Todos nos quedamos con aquella imagen de rubia explosiva, irresistible, mujer con la que cualquier hombre quisiera acostarse —y, ojo, no casarse—… pero ese era justo su objetivo. Como bien comentaba el antes mencionado Juan Sanguino en su artículo, «su personaje era descrito en el guion con una sola línea: La rubia más maciza del mundo». Eso trajo consigo que no la tomasen en serio dentro de una película plurinominada, y también miles de acosadores que veían en ella a la «macizorra» que querían llevarse a su cama. A este papel siguieron más papeles de novia de, como es el caso de Focus (Glenn Ficarra y John Requa, 2015), una película espantosa junto a Will Smith, en el que su personaje sí que era en este caso denigrante: otra rubia insulsa, sin ningún tipo de talento ni personalidad, una mujer al puro servicio del personaje de Smith —como en todas las películas que tienen el sello del actor, supongo—.

2. Sharon TateErase una vez en… Hollywood (Quentin Tarantino, 2019): la actriz que puede hacer lo que sea con su cuerpo

Sharon Tate, el mito del cine de los 60 y protagonista de uno de los grandes misterios de Hollywood.

Aquella pregunta de una periodista del The New York Times sobre la escasez de líneas de guion de su personaje a Tarantino volvió a demostrar que para la gente, Robbie, aún sigue siendo aquella mujer guapa que solo es actriz por su belleza. Una nominación al Óscar no sirvió para que el público viese en Erase una vez en… Hollywood que bajo la belleza de Sharon Tate, el trabajo de Margot estaba en lo puramente físico. En esta película es capaz de conectar con la cámara como muy pocos pueden, con unos movimientos casi hipnóticos que convierten al personaje de Sharon Tate en lo que es: un mito de Hollywood. La escena de Tate en el cine disfrutando como una niña de su propia película es pura magia. Pero no es la única vez en la que Robbie ha demostrado saber usar su cuerpo: el desnudo frontal de El lobo de Wall Street, o el momento de la bañera en La gran apuesta (Adam McKay, 2015) —la actriz nos explica completamente desnuda y con una copa de champán metida en la bañera lo que son las hipotecas subprime— lo avalan. Una actriz capaz de usar su cuerpo con una libertad abismal: el verdadero empoderamiento femenino. Como bien dijo la actriz cuando le ofrecieron ser figura de Playboy «no tengo problema en desnudarme, pero solo si lo exige mi papel en una película».

3. Harley QuinnEscuadrón suicida (David Ayer, 2016): la actriz que levanta ella solita un blockbuster

Robbie como la despiada asesina Harley Quinn, amante de Joker.

Ante el «cuadro flamenco» que fue Escuadrón suicida, hubo alguien que salió más que reforzada del proyecto: Margot Robbie. Y es que, en realidad, está pletórica, divertida, atrevida… y no podría parar de ensalzarla. Es la única luz de una película llena de oscuridad —tan oscura que no se ve absolutamente nada—. Ante su personaje histriónico —aunque nada que ver con el histrionismo sonrojante del Joker de Jared Leto— es capaz de darle algo de una humanidad sorprendente con la que llegas a conectar. Ella misma comenta que al no poder entender el amor enfermizo que sentía su personaje por Joker, su acting coach le recomendó que leyese la obra Locos de amor (Sam Shepard, 1983), «una vez que lo vi todo en esos términos, ya todo, de repente, cobraba sentido, sentía muchísima empatía por lo que sentía Harley».  Una pena que su spin-off, Aves de presa (Cathy Yan, 2020), fuese un desastre monumental, porque era un personaje con muchas opciones.

4. AnnieTerminal (Vaughn Stein, 2018): la actriz que decidió coger las riendas de su carrera y fundar su propia productora

Annie es la femme fatale de un mundo distópico lleno de asesinos.

Fue en 2014, cuándo Robbie solo tenía 23 años, cuando junto con su actual marido, Tom Ackerley, decidió fundar la productora LuckyChap Entertainment. Terminal fue una de sus primeras producciones, una película noir británica, «muy moderna» —teniendo en cuenta que hoy en día la modernidad en el cine se define por el uso de las luces de neon—, al menos estéticamente hablando, pero con poco fuste en el contenido. Sin embargo, su trabajo como productora ha dado grandes joyas como Yo, Tonya (Craig Gillespie,  2017), película que le otorgó su primera nominación al Óscar. Su próxima gran producción, Promising Young Woman (Emeral Fennell, 2020), protagonizada por la británica Carey Mulligan, fue toda una sensación en el anterior Festival de Sundance, y promete ser una de las grandes sorpresas de la próxima carrera de premios.

5. Tonya HardingYo, Tonya (Craig Gillespie, 2017): una actriz de Óscar

Tonya Harding, una villana con mucho corazón.

Esta fue la clara demostración de que más allá de su cabello dorado y su hermosa figura, Margot Robbie es una actriz descomunal. Ella misma se empeñó en tomar clases de patinaje para rodar las escenas de la famosa patinadora olímpica. Es su mejor película de largo, un dramedia vestida de falso documental que cuenta uno de los pasajes más surrealistas de la historia estadounidense reciente, el caso de Tonya Harding, una joven promesa del patinaje americano, que ante su deseo de volver a la Juegos Olímpicos, ocurre un hecho inesperado: su gran contrincante, Nancy Kerrigan, es obligada a dejar el equipo olímpico por una aparatosa paliza. Una película que se desliza con astucia entre el drama y la comedia, e intenta dar el enfoque de aquella persona que la sociedad catalogó como una deshonra. Ese momento ante el espejo en el que el personaje de Robbie se rompe te pone los pelos de punta. Unos años después llegaría El escándalo (Jay Roach, 2019), que supondría su segunda nominación al Óscar, otra interpretación apabullante que la convierte en lo que, en realidad, siempre ha sido: una de las grandes promesas del cine americano.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5



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Texto de Mikel Viles | © laCiclotimia.com | 2 julio, 2020
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Texto de Mikel Viles
© laCiclotimia.com | 2 julio, 2020

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