La poesía de Pier Paolo Pasolini
| Una lucha a favor de lo minoritario y provinciano

Pese a ser conocido por su controvertido cine, Pasolini también tuvo una amplia y fructífera carrera poética. En ella, escribió sobre las minorías italianas, la política y la Iglesia, mostrando sus valores e ideas de forma franca y sí, también polémica.

Pier Paolo Pasolini ha pasado a la historia por su carrera cinematográfica en la que llevó a cabo producciones muy controvertidas, con una gran carga política y crítica para con la sociedad italiana. No obstante, sus dotes artísticas lo llevaron por muchos otros caminos antes de adentrarse en el cine. Un ejemplo de esto es su carrera como poeta y literato, la cual se desarrolló ya en su etapa universitaria en 1939 hasta poco antes de su muerte en 1975. En este artículo, haremos un repaso por esta vertiente algo más desconocida del artista italiano.

Pasolini, el poeta friulano del siglo XX por excelencia

Pasolini en uno de sus rodajes.

«El friulano es un idioma rhético-romano, heredero de la Rhecia romana, que constituye aún hoy en día la segunda lengua secundaria (después del napolitano) y dispone de leyendas populares transmitidas oralmente así como de una abundante literatura»[1], de la cual Pasolini forma parte. La región donde se origina este idioma es Friul-Venecia Julia, situada en los Alpes italianos. Esta zona ha sufrido desde tiempos romanos y bizantinos muchas invasiones y una gran conflictividad en torno a cómo definir sus fronteras y bajo qué reino o poder se debía someter.  

Asimismo, esta región se localiza entre montañas y estaba bastante apartada del circuito mercantil, al menos en lo que a finales del siglo XIX e inicios del XX se refiere. Pese a los pesares que la conflictividad y el aislamiento han provocado en sus gentes, estos han sabido conservar toda una tradición oral y cultural de la región, las cuales la diferencian de otras zonas italianas. El clima social y político era, en definitiva, muy adverso y el cuidado de unas tradiciones, una cultura y, sobre todo, una lengua era algo imperativo para asegurar la permanencia de pueblo. 

Por ello parece incluso obvio que el friulano fuera considerado ya no solo un idioma por sus gentes, sino la seña de identidad de toda una región, de un pueblo y de sus tradiciones. De ahí que el cuidado de estas tradiciones siempre existiera a través de la resistencia y la lucha de un pueblo, frente a la uniformidad y unidad que Italia buscaba sobre todo con la llegada del fascismo. Esta lucha y resistencia también estaban presentes en el carácter y en la obra de Pier Paolo Pasolini. Algo que iba muy de la mano con su antifascismo y su ideología claramente de izquierdas, en contraposición total a la de su padre Carlo Alberto Pasolini. Él fue un teniente del ejército italiano nacido en Bolonia y conocido por salvar la vida al dictador Benito Mussolini en el atentado de 1926 efectuado por el joven anarquista Anteo Zamboni.

La relación de Pasolini con el friulano nace del vínculo con su madre, Susanna Colussi, una profesora de educación elemental e hija de campesinos aburguesados originarios de la región de Friul. Como ya hemos visto anteriormente, el artista italiano heredó un doble origen familiar: por un lado, el paterno y de ascendencia puramente italiana y por otro lado, su origen friulano de la rama materna. En cuanto a su procedencia más fáctica e individual, Pasolini nació en Bolonia, como su padre, por lo que podríamos decir que era «puramente italiano»; sin embargo, se crió y creció en la localidad Casarsa della Delizia donde vivió con su madre y su hermano menor.

Rebeldía en contra de su padre

«Así, el friulano aparece como la lengua de la madre y se opone al italiano del padre. Las tretas y los compromisos políticos del padre supusieron una fuente de conflictos hasta su desaparición. Militar, el padre encarna la autoridad del estado en un periodo sombrío de la Historia italiana, con Mussolini y durante la colonización de Etiopía en la cual participó activamente»[1].

Pasolini empezó a despertar su tendencia política gracias a la rebeldía hacia su padre, algo así como una tentativa de complejo de Edipo. Además, el pequeño Pier Paolo odiaba los conflictos familiares que su padre causó debido a sus actividades y trabajo. De hecho, la principal razón por la que su madre, su hermano Guido y él mismo marcharon a Casarsa della Delizia fue el arresto de su padre en 1926 por deudas de juego. Asimismo, el trabajo como militar de Carlo Alberto Pasolini provocó que la familia nunca tuviera una residencia fija, algo que afectó mucho al por ese entonces pequeño artista. Por este motivo, Casarsa della Delizia se convirtió en un anclaje fuerte y reconfortante para Pasolini, quien estaba ya harto de no tener un hogar fijo donde poder crecer y jugar. Asimismo, esta localidad y todo lo que había en ella también aumentaron su gran amor y admiración por su madre, así como su odio y temor por un padre militar, quien representaba todo lo que él rechazaba. 

Es por ello que leer, escribir y hablar friulano se convirtió ya no solo en un acto de rebeldía por parte de un joven Pasolini, sino también en una manera de distanciarse de lo paterno y de lo italiano, alabando y enfatizando lo materno y friulano. Durante su estancia en Casarsa della Delizia y con la ayuda de su madre, el artista italiano descubrió la historia de su familia materna y empezó a conectar con ella, incluyendo el carácter, las tradiciones, la literatura y la cultura del pueblo friulano. Con todo este bagaje y con tan solo siete años de edad, Pasolini escribió sus primeros poemas. En ellos, plasma su vínculo emocional con el friulano y con la región que le ha dado hogar, aliento y raíces

Reivindicación y lucha en pro de lo provinciano en los poemas de Pasolini

Pasolini en Nueva York en 1966 fotografiado por Duilio Pallottelli.

Tras licenciarse en Filosofía y Letras en la Universidad de Bolonia, la poesía de Pier Paolo Pasolini va cambiando y tomando otros tintes. Es por ello que su escritura en friulano viene acompaña de una carga más intelectual y más política. Incluso muchos expertos relacionan su fascinación por el friulano con su constante preocupación por la belleza de lo primitivo, de lo rural. Pues esto era lo que para Pasolini representaba el friulano: el origen físico, histórico y emocional de su vínculo materno y de la región de Friul

Pasolini no solo quería dar voz a su propio linaje escribiendo y poetizando en friulano, también quería proporcionar dignidad, tradición y eternidad al idioma que acogió como propio. Como ya hemos mencionado, la tradición y el legado de esta lengua habían sido transmitidos de forma oral, mediante poemas, cuentos y leyendas de familia a familia. Esto hacía que fuera considerada, a nivel teórico y filológico, como un «reducto» lingüístico. Al no disponer de prácticamente obras o vestigios escritos, un idioma no suele ser objeto de estudio o no suele provocar el mismo interés que una lengua escrita. Aquí es, precisamente, donde se afianza la labor reivindicativa y la lucha de Pier Paolo Pasolini respecto a una lengua entonces minoritaria y denostada. En definitiva, el poeta y artista pretendía reivindicarlo como idioma y darle valor, respeto, rigor y dignidad. Unas características suficientes para que fuera observada y analizada por filólogos y lingüistas. Y no solo esto, también pretendía dar esos mismos valores a sus hablantes. De esta manera, su acción fue más allá de la reivindicación poética y filológica, llegando a la lucha social y a la dignificación del pueblo friulano, que siempre había sido considerado como rural y analfabeto, siendo humillado y desvalorizado durante siglos. Con sus poemas, Pasolini luchó contra el modelo unitario y homogeneizador de la Italia fascista, y contra el rechazo hacia las localidades más alejadas del centro del país, al considerarlas incultas y marginales. Esto también se pudo ver más adelante en su obra cinematográfica al inscribirse en el neorrealismo italiano, un movimiento que surgió como respuesta al cine impuesto en la Italia fascista. 

Pasolini, en contra del marxismo oficial, el cristianismo y la cultura de masas

Esta lucha a favor de las lenguas minoritarias, de lo provinciano, de lo rural y de la cultura con base proletaria y campesina estuvo activa en toda la obra poética, periodística y ensayística de Pier Paolo Pasolini. Para él, los medios de masas jugaban un papel clave en la pérdida de las tradiciones y las culturas provinciales. La televisión era un claro ejemplo de ello, ya que la cultura que se manifestaba a través de ella era homogénea y vinculada a los valores capitalistas. De esta forma, se evitaba que cualquier manifestación distinta a lo que se veía en pantalla tuviera éxito o se popularizase.

Respecto a su ideología, Pasolini simpatizó con la izquierda durante toda su vida, siendo un claro antifascista y yendo a favor de la libertad tanto moral, como emocional y sexual. Esta forma de pensar era y sigue siendo muy irreverente y el polvorín perfecto para la polémica. Por este motivo e incluso entre los pensadores de izquierdas, el poeta y director de cine italiano levantó asperezas y se ganó enemigos. Para él existían dos iglesias muy claras: el marxismo oficial y la Iglesia católica, las cuales rechazaba. Su rechazo al marxismo tiene, por supuesto, matices y un cariz más cercano a su talante crítico hasta los límites de lo moral. Su cuestionamiento fue desde dentro, ya que siempre se le ha considerado un poeta marxista y comunista. Pasolini fue un gran admirador de Antonio Gramsci, a quien le dedicó su poemario Las cenizas de Gramsci (1957), y de Karl Marx, aunque en más de una ocasión puso en duda las teorías y conceptos del alemán y de todo el movimiento político bajo el que él mismo firmaba. Ejemplo de ello es su poema-panfleto ¡El PCI para los jóvenes! (1968), publicado en la revista italiana L’Espresso con el que criticaba a los jóvenes y estudiantes del Mayo del 68 en Francia y su concepción del comunismo. Los calificaba de «niños de papá» y tildaba sus acciones de «prerrogativas pequeño-burguesas».

El rechazo hacia la Iglesia de Pier Paolo Pasolini estaba muy relacionado con su total apoyo a la libertad individual, relacionada con las emociones, la moralidad y la sexualidad. Esta forma de ver y practicar su propia sexualidad lo hacía estar en contra de una religión que, según él, imponía un dogma. Con él, se obligaba a las personas a vivir de una determinada manera, bajo unas acciones consideradas «buenas» o «malas» y con una moral judeocristiana excluyente de las minorías. 

Abarcar la obra poética de Pier Paolo Pasolini en unas líneas era una tarea titánica y casi imposible. A modo de resumen, podemos decir que su talante irreverente, concienciado con sus valores y sus causas, así como luchador en pro de las minorías convirtieron a Pasolini en una voz única y eterna. Hoy en día sigue levantando ampollas en las pieles más finas y dejando anonadados a quienes nos adentramos con curiosidad en su obra literaria y cinematográfica. Las principales obras poéticas del escritor y cineasta italiano son las siguientes: La mejor juventud (1954), Las cenizas de Gramsci (1957), La religión de mi tiempo (1961) y Poesía en forma de rosa (1961–1964).


Artículo perteneciente a la serie: GRANDES CINEASTAS   
  1. El friulano como resistencia de la identidad: Pasolini y Casarsa Della Delizia. Bernadette Rey Mimoso-Ruiz, Institut Catholique de Toulouse, Espace Universitaire Grand Sud-Ouest[][]


  • 1.8K
  •  
  • 1
  •  
Texto de Maria Gateu | © laCiclotimia.com | 5 marzo, 2021
  • 1.8K
  •  
  • 1
  •  



Texto de Maria Gateu
© laCiclotimia.com | 5 marzo, 2021

¿Quieres recibir semanalmente nuestro nuevo contenido?