Brandon Cronenberg
| «Es importante que se deje un espacio de creatividad al público»

Tan genial, creativo e intelectual como modesto y educado. Así se nos ofrece este hombre de intereses profundos y elaborados. Y de brillantez plástica. Características que le han otorgado el poder de arrollarnos las mentes con esa impresionante obra que es Possessorcuya versión Uncut se llevó los galardones a la mejor película y mejor dirección en el reciente 53 Festival de Sitges. Además, es muy de agradecer lo amable y comprensivo que se muestra cuando nos vemos obligados a reiniciar la entrevista que un inesperado fallo técnico nos sabotea. Y no tiene inconveniente en repetir sus respuestas a preguntas que ya le habíamos hecho y que nos interesan enormemente. Entrevista en vídeo completa al final del artículo.

Has llevado tu película a Sitges como Possessor Uncut, y nos preguntábamos si planeabas recortarla —como hiciste con Antiviral— o si quizás cuentas con que vaya a recibir alguna censura.
Se llama Possessor Uncut porque es su lanzamiento en Estados Unidos, y ésta es la versión previa e inédita del director, sin cortes. Pero hay una versión que sí los tiene y que será lanzada en algunas plataformas.

En cuanto al nombre de tu protagonista, me planteaba si tiene algún significado. Porque en tu anterior película, el apellido del personaje de… ¿Vanessa? (recuerdo mal: se llama Hannah), es Geist, que significa fantasma en alemán. ¿Existe también conexión con la película tras el nombre de Tassia Vos?
En realidad no. Más bien ha sido una cuestión melódica. A veces simplemente escojo un nombre porque me gusta cómo suena y cómo funciona en el diálogo.

Póster de Possessor.

Tengo que decirte que vimos ese vídeo que mandaste a Sitges (ríe) de agradecimiento por los galardones —felicidades de nuevo, por cierto—.
Muchas gracias.

Lo encontré muy divertido pero, al mismo tiempo era… ¡espeluznante! ¿Has pensado en hacer merchandising de esa máscara? ¿La habéis diseñado para la película o ya existía?
Fue esculpida por Dan Martin, el artista de efectos especiales. Fue hecha específicamente para la película y en torno al rostro de Andrea Riseborough. Me encantaría que se fabricara y que se convirtiera en un producto, pero no creo que llegue a hacerlo. Si alguien quiere hacerlo, me encantaría. 

Bueno, si es que llega a celebrarse Halloween… ¿Sabías que ha llegado a España Halloween? Aún me choca, pero se ha hecho muy popular. Si se hace, sería un gran disfraz. No sé si sería tu intención, pero ahí te lo dejo. Ahí podría haber negocio (risas) ¿Esperabas ganar los galardones de Sitges? ¡Dos! ¡Mejor Película y Mejor Director! ¿Esperabas semejante recepción para tu película?
En primer lugar, nunca espero ganar nada. Y en segundo lugar, creo que es cierto que, en general, los festivales tienen mucho que ver con el gusto personal de los miembros del jurado, y hay muchos otros elementos en juego, así que no puedes hacerte expectativas porque solamente conseguirías volverte loco. Pero es que yo en particular nunca me espero que vaya a ganar nada.

Pues deberías empezar a creerlo. A ver: hay una señora calidad en tu trabajo, y no pretendo ser halagadora. Pero hombre: tienes que creerte lo que haces.
Eres muy amable (ríe).

¿Conocías a tus competidores? ¿Habías podido ver su trabajo?
El problema de presentar una película en medio de una pandemia es que no logras viajar con ella, así que como no pude trasladarme al festival, tampoco pude ver las otras películas. Es una experiencia interesante porque no me siento en absoluto como si estuviera presentando un filme. Es todo muy surrealista y muy alejado. Con Antiviral sí que pude ir al festival y la atmósfera era fantástica y emocionante, acogedora… En cierto modo es uno de los mejores festivales. Especial y obviamente, es uno muy significativo para el cine de género. Y creo que precisamente porque es de género tiene ese clima tan maravilloso.

«Hacer películas es una forma de arte muy social y colaborativa».

Lo es.
Pero, tristemente, con la pandemia, te ves muy apartado de todo eso. No sabes quién más está ahí, no te puedes encontrar con los otros cineastas, ver sus películas…

Sí que es extraño, sí. ¿No tuviste la oportunidad de verlas en línea?
No sé si lo estaban. Honestamente, si tampoco lo averigüé es porque estoy en plenos lanzamientos y es mucho proceso…

¡Ajá! Ésa es otra pregunta que te quería hacer. Si estabas trabajando en algo ahora mismo.
Claro, ¿te refieres a otras películas? Sí, tengo otras dos películas que están como muy cerca de suceder. Una se llama Infinity Pool, que es una especie de sátira de resort turístico con elementos de ciencia-ficción. Y la otra se llama Dragon y es como una space-horror alucinatoria. Ambas están a punto de ocurrir y espero que pronto. Es un poco difícil con la pandemia. Porque dependiendo de dónde ruedes, de en qué Estado, de la variedad del paisaje en una época concreta… tu disponibilidad para rodar… Así que no sabré ni lo que es un horario de rodaje.

Además me imagino que tendréis restricciones sobre el número de personas que podéis reunir, como aquí.
Conozco gente que está rodando en Canadá, en varias ciudades y localizaciones. Y es interesante. Es un poco difícil, porque tienes que tomar precauciones. Ya sabes: hacer películas es una forma de arte muy social y colaborativa. Y en gran parte va de gente interactuando y sentándose en una habitación… Sin duda lo intentaría si se me diera la oportunidad, pero realmente debe afectar al tipo de películas que se estén haciendo ahora mismo. Porque el equipo entero está dividido en diferentes burbujas, hay que ser muy cuidadoso.

Fotograma de Possessor.

¿Crees que esto podría significar el fin de los rodajes de romance…? ¡Y del porno!
Es una pregunta interesante, porque de pronto eso se vuelve muy dificil. No tengo muy claras cuáles son las regulaciones. Pero por otra parte, con tener a dos actores en una habitación, hablando, ya están corriendo riesgos. No sé si el sexo va a implicar mucha más exposición que a la que están dos personas hablando durante horas en una estancia. 

Cierto. Supongo que ya te lo habrán preguntado: filmaste Antiviral y allí hablas de esa posibilidad de una farmacéutica haciendo un uso lucrativo de los virus… Y ahora hay mucha teoría en torno a que podría haber farmacias tras esta pandemia. ¿Cuál es tu punto de vista en torno a estas conspiranoias sobre el coronavirus?
Honestamente, no soy demasiado conspiranoico. Y Antiviral no es que sea sobre teorías de conspiración, pero… sí, hay gente que cree que sería un buen momento para emitir Antiviral, por la pandemia. Pero me pregunto si realmente lo es, porque… Ya sabes: las películas sobres virus suelen representar algo más allá —el terror siempre simboliza algo más—. Pero como estamos lidiando con la pandemia en el día a día, cuesta no tomar esas películas literalmente mientras se está teniendo esa relación directa con el virus. Una película sobre virus en la que el virus es una metáfora podría no funcionar ahora mismo. Es como que habría que hacer una película sobre alguna otra cosa para hablar (en realidad) sobre el virus.

Sí. En realidad no catalogaba Antiviral de conspiracionista, es obvio que hay mucho más: todo ese comportamiento en torno a los famosos… Pero la estuve revisando y pensaba en todo el tema del copywriting del virus.Y que quizás estarías viendo ahora algunas reacciones extrañas que te hicieran pensar en esa película. Bien. Hablabas de subtexto y me gustaría conectarlo con el de Possessor. Me preguntaba si querías hacer explícito en ella el tema de las masculinidades tóxicas. Por la relación que hay entre este suegro y su yerno. Y por otra parte está la protagonista, cuyo comportamiento agresivo, sádico… puede relacionarse con esas masculinidades tóxicas.
No apuntaba específicamente hacia las masculinidades tóxicas, aunque hay elementos de ellas. Para mí, en realidad, ambos, tanto Vos como Colin se encuentran, por diferentes razones, en estos contactos domésticos que ellos encuentran tremendamente opresivos y contrarios a su carácter. En el caso de Colin es un poco más por inseguridad. No puede operar en ese contacto por alguna otra razón, es como que no consigue construirse un carácter por sí solo. Y Vos… su trabajo está en relación con la violencia y ella no obra de una manera convencional y doméstica civilizada. En lugar de ser algo reconfortante, es en realidad bastante opresor porque va en contra de su carácter. 

«Una película se convierte en su propia especie de forma viva».

Entonces es algo más propio de nuestras rutinas personales, ¿no? De cómo podemos ver a personas de nuestro entorno como frenos para nuestra carrera profesional, nuestros deseos… Es que, al analizar la película, extrajimos otra interpretación más hacia el que ella se pudiera sentir más cómoda en una identidad masculina, un cuerpo masculino. Así no está tan sujeto a lo transgénero… a una transición de género.
¿Sabes? Eso es lo interesante. Que aunque yo tuviera ideas específicas en torno tanto a la interpretación como a la narrativa del filme… La ejecución estaba diseñada para dejarlas, en cierto modo, abiertas. No quiero meterme demasiado en las interpretaciones ni… (sonríe con cara de circunstancias), ni en una conversación demasiado profunda sobre mi propia interpretación todavía.

De acuerdo (risas).
Estoy encantado de hacerlo (ríe), pero… Quiero decir: lo que más me gustaría es que la gente debatiera sobre la película, y entrar en desacuerdos sobre ella y llegar a conclusiones que yo no pretendía que tuviera. Siento como que si hablo demasiado sobre ella, casi se va a perder esa posibilidad. Casi prefiero que tengamos esta conversación de aquí a dos años.

Vale, de acuerdo (risas).
Porque todo lo que dices es increíblemente interesante y es una interpretación válida.

¡Gracias! (risas)
No te voy a decir que no está ahí: también hay elementos que van por ahí, eso seguro. Lo que dices es completamente válido. Y a la vez, una película se convierte en su propia especie de forma viva y explota y es un mundo. 

Eso te iba a decir. Quizás cada cual se la está apropiando. Cuando ves una película y la interpretas, la estás viviendo. Igual ves en ella parte de lo que está en tu contexto: lo que se esta viendo y debatiéndose en él.
¡Claro!

Fotograma de Possessor.

Quiero decir: a mí no me la vas a fastidiar (reímos).
No, no. Claro que no (risas). Supongo que lo que quiero decir es que el cineasta tiene una intención en particular y para mí es importante que quede detalladamente comunicada de una manera bien clara. Porque si no, la película ha fallado. Pero para mí es importante que se deje un espacio de creatividad al público. Aún así, creo que para aproximarte a una película como ésta, necesitas tener una idea específica sobre lo que pretendes decir. Creo que es importante —tanto en términos de interpretación como de narrativa— una cierta estructura. Pero me gusta el tipo de realización en que el cineasta no enuncia todo a viva voz. Parte del mundo es sugerido, parte del significado es sugerido; pero deja ese espacio de interpretación (…). Algo que yo he pretendido,  aunque quizás no tanto durante la escritura, pero sí era un objetivo en la ejecución, es que tuviera una estructura particular. Así que mejor lo hablamos de aquí a dos años (ríe), porque la verdad es que me encanta que la gente venga con interpretaciones fascinantes que no eran mi intención. A veces cosas muy locas hacia las que creen que yo me refería.

Hablábamos de esta simbología tan freudiana entre la penetración y la agresión y… la sexualidad. El pene y el cuchillo. ¿Estás muy puesto en Freud? ¿Sueles leer psicología aparte de ciencia ficción? 
Hasta cierto punto. Me gusta pero no he profundizado mucho en Freud. Pero por lo que he leído de él, creo que es la clase de tipo brillante que es interesante pero no está necesariamente en lo cierto en nada en concreto. Pero aunque es increíblemente interesante, (en Possessor) no estaba enfocando hacia esa especie de pene-cuchillo freudiano. Cierto que está en el sexo del principio, en el fantasear con la cuchillada durante la penetración. No es que no haya nada de eso, sino que más bien no era intencional: el cuchillo no es «el pene que ella querría tener» ni nada por el estilo.

«Me gusta el tipo de realización en que el cineasta no enuncia todo a viva voz».

En cuanto a la fotografía… Debo decir que me gusta cómo comunicas la transferencia de cuerpo a cuerpo. Así como también disfruté mucho —creo que es algo muy propio de ti, como tu emblema, tu sello personal— de cómo narras las alucinaciones en Antiviral. Mediante esas imágenes oníricas… como de videoclips. De hecho, estuviste haciendo videoclips.
(Asiente con un la cabeza)

Igual la pregunta es absurda, pero…¿de dónde las sacas? Son muy poderosas. ¿De sueños? ¿Homenajeas a algún artista…?
Para ser sinceros, es una especie de proceso experimental en el que me sumerjo con algunos de mis colaboradores. Lo que dices de los videoclips es interesante porque sí que, en esencia, casi que los tratamos como esos videoclips aislados, como para música y tal. Cuando escribo esas escenas es como una especie de párrafo corto que es muy abstracto. Tipo: «imaginario de pesadilla que acelera el pulso», o lo que sea. Pero ese tipo de código, para mí, Karim (el director de fotografía) y Dan Martin, el artista de FX, es suficiente para decir: «bien, vamos a encontrarlas mediante un proceso de exploración y experimentación». Así que todas esas escenas son completamente prácticas. No hay nada de CGI: son efectos prácticos de cámara.

Fotograma de Possessor.

¡Guau! ¿Nada de CGI?
Nada. Llegamos a ello a través de ese proceso de experimentación con Karim. Es íntimo amigo mío, vive cerca de mi casa, en la calle de abajo, y tenemos un montón de desarrollo en común. Años de experimentación. Así que nos vamos a su salón, donde tiene su proyector, sus cámaras… y experimentamos con feedback de vídeo, y varias gomas y geles, y maneras de distorsionar la imagen. Lo bueno de trabajar de manera práctica es que a veces tienes algunos felices accidentes. Pruebas algo, pero no funciona y descubres algo más que te encaja con esto otro… y desarrollamos esta especie de trucajes de cámara. Él, Dan Martin y yo. Hablamos del asunto: de las ideas que yo tuviera, pero también de las de él, las que él quisiera probar. Lo que viene a ser un largo proceso colaborativo para crear esta imaginería. Y una vez tenemos muchas de estas imágenes grabadas, hablamos sobre cuál va a ser el código del lenguaje visual. Cómo funcionaría. 

¡Nada de CGI! (sigo embelesada) ¡Eso es fantástico! Me genera mucha curiosidad todo lo que deja el CGI fuera. Creo que es mucho más interesante y creativo. A ver, no le quito ningún mérito a los grandes artistas del CGI. Pero es como un juego, ¿no? Me devuelve a la infancia pensar: «¡lo han hecho sin ordenadores! ¡Es estupendo!»
Sí, y tiene otro tipo de textura, también. Debo decir que tampoco odio el CGI: es un tipo de trabajo totalmente valioso. Pero hay una cualidad táctil en los efectos prácticos que me gusta de veras. Y de nuevo, se trata también del proceso: puedes tener esos accidentes felices, cuando tienes ahí puestas tus manos… Quiero decir: hay mucha de la luz y del color —las partes en dos tonos— en la película, que simplemente era yo junto a la cámara con una linterna y un gel haciendo así: (mueve la mano hacia delante y atrás). 

Eres pintor, ¿no? O lo has sido.
Un poquillo, sí. No era tan bueno en eso de pintar. Intentaba ser algo así como un ilustrador.  

¿Alguna vez has sacado o empezado alguna novela gráfica?
No se me daba bien lo de reproducir el mismo personaje viñeta tras viñeta como para hacer un cómic. Pero tengo algunas ilustraciones publicadas.

Muchas gracias por tu tiempo y paciencia. Buena suerte y espero que consigas sacar adelante todos tus proyectos y los puedas lanzar pronto.


Artículo perteneciente a la serie: SITGES FILM FESTIVAL 2020   



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Texto de María José Orellana Ríos | © laCiclotimia.com | 24 octubre, 2020
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Texto de María José Orellana Ríos
© laCiclotimia.com | 24 octubre, 2020

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