Guillermo Rojas, director de «Una vez más»
| «No se puede estar toda la vida pensando en lo que tenías y no volverá»

Guillermo Rojas (Córdoba, 1981) nos acerca en su ópera prima a una realidad muy próxima a través de la mirada de una chica obligada a desplazarse a Londres en busca de trabajo. A su vuelta a Sevilla, para asistir al funeral de su abuela, se encuentra con la ciudad, la familia, los amigos y su antigua pareja, enfrentándose a recuerdos, miedos, nostalgias y panoramas contradictorios en una visión singular de la migración millennial. Tras su paso por el Festival de Cine Europeo de Sevilla estos días la hemos podido ver dentro de la programación del D’A – Festival Internacional de Cinema d’Autor de Barcelona, que al no poder celebrarse presencialmente se ha mudado a Filmin donde ha estado disponible hasta el 10 de mayo, junto a casi medio centenar de títulos más, convirtiendo el certamen de la capital catalana en una referencia imprescindible del cine de autor, a la que todos hemos podido acceder. Una buena excusa para conversar con el director andaluz.

Es tu primera película como director, aunque llevas años en el mundo del cine ¿no?
Una vez más es mi primera película como director, pero no como productor o guionista, que es a lo que me he dedicado en la última década en mi productora (Summer Films), donde sobre todo hemos hecho mucho cine documental. Sin ir más lejos el año pasado estrenamos Mujeres, de Coque Malla de Gonzalo Visedo y Rodrigo M. López y Tierras solares de Laura Hojman. Precisamente, estamos ahora terminando el nuevo documental de Laura centrado en el poeta Antonio Machado, que esperamos estrenar el próximo otoño y que se llama Los días azules.

¿Cómo surge la idea?
La idea de Una vez más surge de algo que comencé a sentir hace unos años, y que era que empecé a echar mucho de menos a mi familia y a mis amigos de siempre a los que cada vez veía menos porque no vivimos en la misma ciudad. Era extraño porque nunca me había pasado. Es verdad que ya no nos veíamos mucho, pero nunca me había afectado tanto emocionalmente y, de repente, ahí estaba esa pena, esa pérdida. Supongo que la película nace como una manera de poder superar esa tristeza. De poder afrontarla, seguir adelante y dejar atrás esa añoranza. Porque por mucho que queramos revivir esos momentos que vivimos en el pasado (aunque solo sea por un momento, de ahí el título de la película) todo ha cambiado tanto que ya no es lo mismo. Porque creo que no se puede estar toda la vida pensando en lo que tenías y no volverá. Porque si no, te pierdes lo que está por venir. Coincidió que en esa época hubo una gran emigración de jóvenes al extranjero por motivos de la crisis económica (entre ellos mi hermano) y decidí juntar ese sentimiento nostálgico con esa situación socioeconómica. De ahí surge todo.

«A veces se nos olvida que lo que nos toca vivir ahora ya lo vivieron nuestros padres y nuestros abuelos hace mucho tiempo»

¿Cómo creaste los personajes?
Cuando decidí que la película iba a contar el viaje de ida y vuelta de una joven que tuvo que salir de España para buscar trabajo no fue muy difícil completar su entorno. Solo tenía que mirar a mi alrededor. Conozco mucha gente como la que sale en la película. Jóvenes que se han ido y echan de menos lo que dejaron atrás. Y también otros que se han quedado aquí y han rehecho su vida como han podido. Por eso creo que es fácil para personas de mi generación sentirse identificado con la historia porque todos conocemos gente así. Lo que no me imaginaba es que gente de generaciones mayores llegaran a conectar tanto con la historia. Y es que a veces se nos olvida que lo que nos toca vivir ahora ya lo vivieron nuestros padres y nuestros abuelos hace mucho tiempo.

¿La relación con Antes del amanecer de Richard Linklater es casual?
Hay algo de Antes del amanecer en el sentido en que Una vez más no deja de ser una película de un reencuentro entre una pareja que estuvo muy unida en el pasado, que se separó de manera abrupta y que ahora, cuando se vuelve a ver, intenta revivir lo que tuvieron en el pasado. Y en el cartel hemos hecho hasta un guiño también. Pero creo que hablan de cosas ligeramente distintas. La peli de Linklater cuenta que hay que aprovechar el momento, vivir todo intensamente y no dejar escapar las oportunidades. De lanzarse a vivir cada día como si fuera el último porque el paso del tiempo es irreparable. Y por eso ese final. En Una vez más he querido contar que eso no siempre es tan fácil, que a veces una despedida es necesaria, aunque sea dolorosa. Nuestro tagline es «nunca es fácil decir adiós» y creo que el de Antes del atardecer es algo así como «no dejes pasar segundas oportunidades… ¡Carpe diem!» Hay una diferencia. Para ser sincero creo que Una vez más está más conectada con Beautiful Girls o Brooklyn o incluso con Blue Jay, una película que no había visto cuando rodamos el año pasado, que con la de Richard Linklater que me parece maravillosa, por cierto.

¿Fue complicado el casting para elegir a los dos protagonistas?
No diría que fue complicado porque Silvia Acosta, que interpreta a Abril, hizo una prueba en Madrid buenísima y fue como un flechazo, pero es verdad que hubo otras propuestas increíbles, incluso de algunas amigas, que hicieron que la elección no fuera para nada sencilla. Jacinto Bobo fue el primer actor al que le pasé el guion, hará tres o cuatro años, y siempre estuvo ahí. Me alegró mucho poder cuadrar las agendas para que él fuera el Dani de la peli.

Todos de alguna manera nos sentimos reflejados en la película. Diálogos muy cuidados lentos pero para nada pesados que, junto a la proximidad que sentimos al verla, hacen que te pase por la cabeza que quizás lo más importantes es lo que se insinúa, lo que no se cuenta, algunos silencios y vacíos.
Para serte franco muchos de esos silencios y vacíos son cosa de los actores, de la puesta en escena durante los ensayos y el rodaje. El diálogo estaba ahí y creo que apenas cambiamos texto en la filmación, pero lo que no está escrito, esas miradas, esos silencios que comentas… Son en gran parte mérito de ellos y de la complicidad que se creó entre los dos.

Reencuentros, sueños, esperanzas, nostalgia, ¿cuantas cosas nos hemos perdido por la crisis?
Nos hemos perdido mucho, eso es obvio. Pero sobre todo, como país, la oportunidad de darle un futuro mejor a una generación entera. Creo que hemos fallado como sociedad porque hay familias que se han roto por no haber estado preparados. Ojalá seamos capaces de tomar buena nota de cara al futuro.

¿Es difícil decir NO?, ¿qué prevalezca la vida a la realidad?
Como te decía cuando hacía referencia al tagline, nunca es fácil el adiós, y tampoco es fácil decir que no. No a la persona que eras, a esa persona que quisieras seguir siendo… Pero a veces, hay que tomar decisiones dolorosas y no siempre tenemos el valor para hacerlas. La película no es solo la despedida entre Abril y Dani, creo que va más allá. Es la despedida de Abril con la pequeña Abril, con la niña que fue.

«Hay gente que me dice que he sido valiente al contar esta película como lo he hecho y yo me pregunto: ¿valiente?, ¿por hablar de sentimientos? Qué pena eso, ¿no?»

Al final siempre prevalecen las dudas, saber que hagamos lo que hagamos nos vamos a equivocar, imposible ser vitalistas y optimistas ante la realidad.
No diría que siempre nos vamos a equivocar. Antonio Machado decía que todo pasa y todo queda. Creo que la vida hay que tomársela así, con optimismo y lucharla de principio a fin, día a día. El personaje de Dani en la película defiende esa tesis. ¿Que vendrán problemas? Sin duda. Pero mientras nos llegue la muerte hay que exprimir la vida al máximo. Es nuestro deber como ser vivos. Vivir.

¿Solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena?, ¿reflexionamos solo en los momentos difíciles?
Supongo que sí, que cuando vienen malas en la vida nos da por reflexionar más, claro. Mientras somos felices no nos paramos a pensar tanto, simplemente disfrutamos. Creo que es sano e inteligente reflexionar también en los momentos buenos.

Captura del rodaje de Una vez más.

Existen momentos de sinceridad absoluta, de mostrar al otro quienes somos, ¿crees que de alguna forma les consuela o libera?
Yo no entiendo la vida de otra forma. Creo que es como deberíamos ser siempre. Hay que abrirse en canal y mostrar los sentimientos. No callarse nada. Porque la vida se nos va y no podemos estar callados sin decirle a los demás lo que sentimos. Creo que en ese sentido yo soy más Antes del atardecer que Una vez más. En muchas situaciones seguimos teniendo un gran pudor hoy a mostrar cómo somos por dentro. Por el miedo al qué dirán, a que nos vean sin coraza… En ese sentido me gusta mucho que esas barreras apenas existen en los jóvenes de veinte años de hoy día. Ojalá yo no la hubiera tenido. A veces hay gente que me dice que he sido valiente al contar esta película como la he hecho y yo me pregunto: ¿valiente?, ¿por hablar de sentimientos? Qué pena eso, ¿no? Debería ser lo normal. Para mí no es una actitud valiente, es lo que debería ser normal.

Sevilla y la música también son protagonistas.
Sí, y siempre lo tuve claro. Yo llegué a Sevilla con 18 años a estudiar la carrera y se me abrió un mundo. Me enamoró. La ciudad, la gente… La vida que tiene. De alguna manera quería devolverle todo eso que me dio. Y esa Sevilla ni es de postal típica ni tampoco underground. No hemos hecho ni una recreación en los exteriores, nada, simplemente hemos sacado la cámara a la calle. Sevilla, en gran parte es así. Alegre, relajada, pastueña… Con respecto a la música soy un gran amante de la música, de los musicales y de la utilización de las canciones como un vehículo más para contar cosas en una película. En ese sentido quería que las canciones fueran un reflejo emocional de lo que sentían los personajes. ¿Que a veces no es muy sutil? Bueno, puede ser. Pero se trata de disfrutar ese momento, de recrearse en esa secuencia. Volvemos al tema de la coraza. ¿Qué hay de malo en quitársela y disfrutarlas? Esa es la vida. Por eso dejar las canciones enteras, porque cuentan algo y porque cortarlas me parece menos respetuoso con los autores que dejarlas enteras, porque es la única manera de que imagen y canción conecten realmente. Si no, sentiría que estoy utilizando una canción en mi provecho, cortando de aquí y pegando allí. Tergiversando la creación inicial. Aquí no había esa intención. Quería establecer un diálogo entre los autores, los músicos y la película. Es una manera de decirles «gracias por hacer lo que hacéis, por hacerme sentir tantas cosas». Igual que en la escena en la que Abril y Dani entran al cine a ver La reconquista. Es una escena hecha para decir «gracias».

Quizás muestras Londres de una forma idealiza.
No diría eso. Londres es maravillosa en muchos aspectos, eso es innegable, pero también es una ciudad que puede ser muy hostil, con relaciones personales frías, con un clima sin sol… Con muchos aspectos que no son fáciles para todo el mundo. Y Abril no esconde que esa realidad existe en la película aunque es verdad que la maquilla un poco, claro. Porque no siempre se cuenta todo a la familia y amigos. Porque en esta vida nos ponemos corazas de protección.

¿Cuánto hay de ti en la película?
Pues hay mucho, de lo que he sentido, de lo que he vivido, de gente a la que quiero y a la que echo mucho de menos. Pensándolo bien hay mucho, mucho más de lo que la gente se cree… Y hasta ahí puedo leer.





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Texto de Rubén Caravaca Fernández | © laCiclotimia.com | 11 mayo, 2020
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Texto de Rubén Caravaca Fernández
© laCiclotimia.com | 11 mayo, 2020

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