Sentimental
| Pues se ha quedado buen tiempo, ¿no?

España, 2020 | Dirección: Cesc Gay | Título original: Sentimental | Género: Comedia | Productora: Imposible Films, Movistar+, TV3, ICEC, Sentimentalfilm, TVE | Guion: Cesc Gay (Obra: Cesc Gay) | Fotografía: Andreu Rebés | Edición: Liana Artigal | Reparto: Javier Cámara, Griselda Siciliani, Belén Cuesta, Alberto San Juan | Duración: 82 minutos | Premios Goya: Nominada a mejor película (2021) | Premios Forqué: Mejor actor (Javier Cámara) (2020) | | Disponible en:  Movistar+  Filmin Premier   

España, 2020 | Dirección: Cesc Gay | Título original: Sentimental | Género: Comedia | Productora: Imposible Films, Movistar+, TV3, ICEC, Sentimentalfilm, TVE | Guion: Cesc Gay (Obra: Cesc Gay) | Fotografía: Andreu Rebés | Edición: Liana Artigal | Reparto: Javier Cámara, Griselda Siciliani, Belén Cuesta, Alberto San Juan | Duración: 82 minutos | Premios Goya: Nominada a mejor película (2021) | Premios Forqué: Mejor actor (Javier Cámara) (2020) |

Todo el mundo sabe lo incómodo que puede llegar a ser un primer encuentro. ¿Y si ese encuentro además fuera con tus vecinos? ¿Y si además la conversación que surge empieza a ser conflictiva? Un cóctel y explosión de sabores en el nuevo filme de Cesc Gay.

¿Quién no ha tenido alguna vez algún encuentro incómodo con sus vecinos/as en el ascensor? Un espacio demasiado pequeño para evitar la incomodidad de la cercanía con una persona casi desconocida que nos empuja a tener conversaciones tan absurdas como si ha salido el sol o está lloviendo. No obstante, a veces el espacio no es el problema a la hora de afrontar situaciones incómodas. En la nueva película de Cesc Gay, Sentimental, —que además se basa en la obra homónima del mismo director— nominada a mejor película y guion adaptado en los Premios Goya 2021, se desarrolla el argumento siguiendo la línea teatral de un escenario único.

Este tipo de películas de personajes construidas en torno a un solo escenario son recurrentes en la comedia y en concreto la comedia negra o sarcástica. Ya en 2011 Roman Polanski estrenaba Un dios salvaje donde, en una línea similar, dos matrimonios se encontraban en un piso para dialogar sobre un tema concreto, escalando el tono de la conversación hasta niveles extremos, al igual que hizo posteriormente Sally Potter con The Party (2017), aumentando el número de parejas en escena. Entre los cineastas españoles, Álex de la Iglesia siguió esta tendencia con Perfectos desconocidos (2017) y Dani de la Orden —que también suele recurrir a este tipo de películas abordando temas existenciales desde un ángulo más cómico o al menos más digerible—, estrenó recientemente su filme Litus (2019). En el presente año y después de la situación global que nos azota, es más fácil afrontar rodajes de pocos personajes y en espacios únicos, por lo que también el drama se ha hecho un hueco en este tipo de filmes como se puede ver en la reciente Malcolm & Marie (Sam Levinson, 2021). En definitiva, un estilo de filmografía muy marcada y recurrente a la hora de abordar temáticas delicadas que brinda la oportunidad de construir personajes redondos que, más allá del argumento, funcionen como pilares de las películas. 

En el caso de Cesc Gay, es un director que ya con su exitosa y galardonada película Truman (2015) abordó temas tan trascendentales como la amistad. En Sentimental vuelve a repetir actor protagonista y pone a Javier Cámara en pantalla para interpretar a Julio —consiguiendo la nominación a mejor actor en los Goya—, el cual cumple las expectativas con creces, encarnando el más vivo retrato de la inseguridad enmascarada como sarcasmo. Junto a él, se erige como protagonista y piedra angular de la película Ana, interpretada por la actriz Griselda Siciliani, que gracias a su brillante interpretación, realista y nada forzada, consigue la nominación a actriz revelación en los Premios Anuales de la Academia. Así, el cineasta decide que este matrimonio lleve un encuentro con otra pareja vecina, para que se conozcan más allá de las breves e incómodas situaciones de ascensor. No obstante, la tensión de estas situaciones parece extrapolarse al salón de la casa de Ana y Julio cuando Laura Salva entran en escena. Si a la tensión de una cena entre personas que no se conocen demasiado le unimos el tema de conversación estrella, las relaciones sexuales y la sexualidad, se crea una combinación explosiva que puede acabar en orgasmo, o en catástrofe.

Cesc Gay es capaz de construir un filme fácil de seguir, pero a su vez rodeado de un halo de irritación y tensión que mantiene a la audiencia en una montaña rusa de emociones desde la incomodidad hasta la risa.

Cesc Gay es capaz de construir un filme fácil de seguir, pero a su vez rodeado de un halo de irritación y tensión que mantiene a la audiencia en una montaña rusa de emociones desde la incomodidad hasta la risa. En definitiva, tiene la gran habilidad de sentar a los personajes unos frente a otros y ponerlos a entablar conversación de forma tan realista que todo el mundo puede sentirse identificado. Esa situación donde reina la incertidumbre de no saber si la próxima frase quizás, podría hacer saltar algún resorte, algún tema que se torne más combativo, como bien mencionan en el filme. De hecho, esta conversación tan realista desemboca finalmente en una temática conflictiva que no parece muy adecuada dentro del sistema normativo establecido para una primera cena entre vecinos/as, brindándole así el ingrediente exacto, el punto de pique perfecto para poder saborear el filme y todos sus matices sin que te deje un mal sabor de boca. Humor ácido y complicidad añadida que es perfectamente canalizada por las sobresalientes y acertadas interpretaciones de Belén Cuesta en su papel de Ana y Alberto San Juan como Salva.

Es complejo rodar una película sobre temas tan comunes como el amor y el sexo sin caer en el cliché, y Cesc Gay gracias al gran trabajo de sus actores y actrices, consigue construir una obra de personajes bastante redonda, con un sarcasmo exquisito y un abanico de asuntos para reflexionar. Porque al igual que no existe un manual para hacer la película perfecta, o para ser el/la vecino/a perfecto/a, tampoco existe un manual para ser la pareja perfecta. Porque quizás no se trate de ser perfecto/a o de cumplir con una serie de estereotipos, o no cumplirlos, de ser más liberal o más conservador, más moderno o más tradicional, sino simplemente de comunicación y respecto. Y no consiste en que el espacio donde conversar sea más grande o más pequeño, sea en un salón o una azotea, o incluso un ascensor, porque no es el escenario lo que importa sino las personas que lo llenan.




  •  
  •  
  • 1
  •  
  •  
Texto de Sofía Otero Escudero | © laCiclotimia.com | 4 marzo, 2021
  •  
  •  
  • 1
  •  
  •  



Texto de Sofía Otero Escudero
© laCiclotimia.com | 4 marzo, 2021

¿Quieres recibir semanalmente nuestro nuevo contenido?