La tercera esposa
| El afecto más allá de las palabras

Vietnam, 2018 | Dirección: Ashleigh Mayfair | Título original: The Third Wife | Género: Drama | Productora: An Nam Productions | Guion: Ashleigh Mayfair | Fotografía: Chananun Chotrungroj | Edición: Julie Béziau | Música: An Ton That | Reparto: Tran Nu Yên-Khê, Mai Thu Hường, Nguyễn Phương Trà My, Nhu Quynh Nguyen | Duración: 90 minutos | Festival de San Sebastián: Premio TVE - Otra mirada (2018) | Festival de Toronto: Mejor Película Asiática (2018) | | Disponible en:  Filmin   | Comprar Blu-ray | Comprar DVD

Vietnam, 2018 | Dirección: Ashleigh Mayfair | Título original: The Third Wife / Nguoi Vo Ba | Género: Drama | Productora: An Nam Productions | Guion: Ashleigh Mayfair | Fotografía: Chananun Chotrungroj | Edición: Julie Béziau | Música: An Ton That | Reparto: Tran Nu Yên-Khê, Mai Thu Hường, Nguyễn Phương Trà My, Nhu Quynh Nguyen | Duración: 90 minutos | Festival de San Sebastián: Premio TVE - Otra mirada (2018) | Festival de Toronto: Mejor Película Asiática (2018) | | Comprar Blu-ray | Comprar DVD

La directora y guionista Ashleigh Mayfair presenta en su ópera prima la crudeza vivida por una joven de 14 años en el Vietnam del siglo XIX, a través de las miradas de las protagonistas que se construyen en noventa minutos de poesía visual.

El filme La tercera esposa muestra cómo May, la protagonista, pasa de la etapa de niñez a la adulta forzada por un sistema patriarcal que la considera como un simple objeto reproductivo. Es por ello que se convierte en la tercera mujer de un hombre bastante más mayor que ella y que aún no ha podido tener un heredero. Aunque ambientada en el Vietnam del siglo XIX, y a pesar de los avances en la sociedad actual, no se presenta tan anacrónica como debería, teniendo en cuenta que todavía en ciertos lugares a las mujeres se les obliga a casarse con hombres desconocidos, y normalmente mayores que ellas, con el simple objetivo de generar descendencia. Estrenada en 2018, sigue la misma línea temática que la película china La linterna roja de Zhang Yimou, estrenada en 1991. No obstante, aunque a nivel narrativo comparten el argumento de una joven obligada a contraer nupcias, en La tercera esposa, la guionista y directora vietnamita Ashleigh Mayfair es capaz de representar la crudeza de la situación a través de una gran delicadeza estética y poesía visual.

La joven de 14 años que protagoniza el filme, May, es interpretada por la actriz Nguyen Phuong Tra My, que debuta en el presente filme de forma incontestable, con una actuación sobresaliente. Sin demasiadas palabras, es capaz de transmitir un torbellino de emociones que traspasan la pantalla. Emociones que también se pueden observar en las demás mujeres del filme, que hacen un trabajo brillante de interpretación. Las otras dos esposas ayudan a la tercera desde el inicio del filme, regalando al público una de las mejores escenas donde tratan de explicar a la todavía pequeña May lo que significa la sexualidad y cómo ella puede proporcionarse placer a sí misma. Temática sobre la sexualidad y la masturbación que atraviesa con pequeñas pinceladas el resto de la película, desde un ángulo alejado de lo erótico que suele protagonizar la sexualidad de las mujeres en el cine, y acercándose de forma sencilla a la búsqueda de placer de la mujer y para ella; sencillez además construida con la sutilidad y lo sugerido a través de las cortinas traslúcidas. Así, Ashleigh Mayfair dibuja el crecimiento personal de la protagonista a través de su propio ritmo, conociéndose a sí misma y tejiendo lazos basados en una hermosa sororidad con las mujeres que la rodean, adultas y niñas, estando ella siempre en ese limbo donde los límites entre ser adulta y no serlo se desdibujan.

Este foco en el crecimiento de la protagonista recuerda al previo filme asiático de Corea del Sur, Princesa (Han Gong-Ju) (Lee Su-jin, 2013), donde también se puede observar cómo la joven, tímida y callada, va evolucionando poco a poco y va buscando apoyo entre las mujeres que la acompañan a lo largo de la trama, trama que se construye también en torno a un sistema patriarcal que las oprime, aunque en el caso de Princesa se contextualiza en una realidad más actual, pero todavía igual de cruel. No obstante, aunque se observa una semejanza en el arco narrativo de las protagonistas y el sistema opresivo, frente a la oscuridad y dureza de las imágenes del filme de Lee Su-jin, en La tercera esposa se representa la trama de forma mucho más luminosa, con imágenes y primeros planos muy cuidados y exquisitos.

Ashleigh Mayfair dibuja el crecimiento personal de la protagonista a través de su propio ritmo, conociéndose a sí misma y tejiendo lazos basados en una hermosa sororidad con las mujeres que la rodean.

Desde el inicio hasta el final de la película se explotan las referencias simbólicas en relación con la naturaleza, no tanto como relación de la mujer con ella en el sentido esencialista, sino como vía de escape y libertad, así como del paso del tiempo. Planos simbólicos que acompañan magistralmente y en la medida justa a la historia narrada. Además, la directora, tal y como ya hizo en su día uno de los pioneros del cine asiático clásico —japonés en este caso—, Yasujirō Ozu, presta especial atención al juego de la profundidad de campo. Aunque en el caso de la cineasta y su ópera prima, explota este recurso para eliminar cualquier tipo de distracción que pudiera alejar la mirada de los personajes de la película y en especial de su protagonista, algo que se ve reforzado por el uso de los primeros planos que generan un mayor ambiente de intimidad. Porque la importancia del filme reside en ellas y sus experiencias, dado que aún en el siglo XXI esta película se erige como necesaria para no olvidar, y recordar que siguen existiendo este tipo de prácticas. Y es que, como ya muestran documentales como Leftover Women (Hilla Medalia, Shosh Shlam, 2019), la figura de la mujer en el continente asiático —aunque no es el único donde ocurren estas opresiones—, sigue quedando aún hoy relegada, en muchos casos, al papel de esposa y madre.

Mayfair basa este filme en retazos de historias narradas por sus propias antecesoras, por las historias de miles de mujeres que tuvieron que sufrir y por desgracia siguen sufriendo el peso de un sistema que las utiliza a su antojo. Así, consigue de forma exitosa poner el foco en las emociones y sentimientos de ellas, sin necesidad de diálogos o imágenes ampulosas, solo dejando fluir a las actrices y logrando que a través de la mirada transmitan el afecto a la audiencia que las observa. Que simplemente son niñas, o ya mujeres, que lo que quieren es que se las escuche, se las vea y se las deje ser y crecer libres.


Artículo perteneciente a la serie: CINE ASIÁTICO    EN FEMENINO   



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Texto de Sofía Otero Escudero | © laCiclotimia.com | 10 marzo, 2021
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Texto de Sofía Otero Escudero
© laCiclotimia.com | 10 marzo, 2021

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