Z, La Ciudad Perdida
| Locos a por el oro

Estados Unidos, 2016 | Dirección: James Gray | Título original: The Lost City of Z | Género: Aventuras, Drama | Productora: Plan B Entertainment / MICA Entertainment / Keep Your Head Productions / MadRiver Pictures | Guion: James Gray (Libro: David Grann) | Fotografía: Darius Khondji | Edición: John Axelrad, Lee Haugen | Música: Chris Spelman | Reparto: Charlie Hunnam, Sienna Miller, Tom Holland, Robert Pattinson, Angus MacFadyen, Bobby Smalldridge, Edward Ashley, Tom Mulheron, Aleksandar Jovanovic, Siennah Buck, Stacy Shane, Bethan Coomber, Ian McDiarmid | Duración: 140 minutos | | Disponible en:  Filmin  fuboTV   | Comprar Blu-ray | Comprar DVD

Estados Unidos, 2016 | Dirección: James Gray | Título original: The Lost City of Z | Género: Aventuras, Drama | Productora: Plan B Entertainment / MICA Entertainment / Keep Your Head Productions / MadRiver Pictures | Guion: James Gray (Libro: David Grann) | Fotografía: Darius Khondji | Edición: John Axelrad, Lee Haugen | Música: Chris Spelman | Reparto: Charlie Hunnam, Sienna Miller, Tom Holland, Robert Pattinson, Angus MacFadyen, Bobby Smalldridge, Edward Ashley, Tom Mulheron, Aleksandar Jovanovic, Siennah Buck, Stacy Shane, Bethan Coomber, Ian McDiarmid | Duración: 140 minutos | | Comprar Blu-ray | Comprar DVD

Z, una ciudad cuya leyenda cuenta que está completamente construida en oro, marcará la vida de Percival Fawcett y toda su familia.

Desde el mismo descubrimiento de América por Cristóbal Colón en el año 1492, esta fue una tierra llena de mitos, sumergida en sus propios ritos culturales y creencias —muy alejadas del catolicismo que imperaba en España—. El propio descubrimiento de una nueva tierra trajo consigo nuevos alimentos, nuevos materiales… y nuevas maneras de hacer las cosas. De ahí surgieron primero los conquistadores, que a posteriori pasaron a ser exploradores —hombres ambiciosos, listos para surcar esas tierras inexploradas en busca de algo que les podría hacer ricos—. En una de las miles de exploraciones que se han hecho a lo largo de la historia surgió la idea de la existencia de una ciudad legendaria, una ciudad llena de riquezas y construida en oro: El Dorado. Empezando por Alonso de Alvarado en 1538 —sobrino de un importante conquistador de América Central, Pedro de Alvarado— y muchos más que vinieron después, todos han intentado buscar esta ciudad perdida sin éxito.

Uno de los pocos retratos de Percival Fawcett que se conservan.

Basada en hecho reales, —y en el libro La Ciudad Perdida de Z, de David Grann Z, La Ciudad Perdida (James Gray, 2016) nos cuenta la historia de Percival Fawcett —interpretado por Charlie Hunnam, visto entre otras en Rey Arturo: La Leyenda de Excalibur (Guy Ritchie, 2017)— , un militar que es enviado a la selva amazónica para cumplir la misión de delimitar la frontera entre Brasil y Bolivia con el objetivo de preservar los intereses británicos sobre el mercado del caucho. En dicha expedición, junto a su compañero Henry Costin —encarnado por un sorprendente Robert Pattinson en pleno comienzo de su salto al cine adulto menos comercial— Fawcett se da cuenta de que el Amazonas es mucho más que árboles e indígenas, que existe mucha riqueza desconocida por la sociedad occidental. Tras cumplir con su misión, al volver a Gran Bretaña, gracias a la ayuda de su esposa NinaSienna Miller en su puro esplendor— descubren en unas antiguas escrituras la posible existencia de Z, una ciudad antigua construida en oro. Esto trae consigo que Percival —nublado por la ambición— emprenda un viaje para intentar buscar éxito donde muchos otros han fracasado, una aventura hacia lo desconocido que le hace entrar en un ciclo de obsesiones del que le va a ser difícil escapar.

Esta es la sexta película de James Gray, un director que ya tuvo excelentes críticas con sus dos obras anteriores —Two Lovers (2008) con Joaquin Phoenix y Gwyneth Paltrow y El Sueño de Ellis (2013) protagonizada por Marion Cotillard— y que ha estado en pleno apogeo en los últimos meses por su última película, Ad Astra (2019), en la que Brad Pitt, encarnando a un astronauta, se embarca en una misión espacial en busca de su padre —el gran Tommy Lee Jones— perdido en el espacio exterior. Realmente existe una clara conexión entre ambas películas, y en especial entre ambos protagonistas: dos hombres con daddy issues que emprenden un viaje a lo desconocido, un viaje hacía el paraíso. Este es un concepto que ya menciona el personaje de Nina FawcettSienna Miller— en la película que comentamos hoy:«el hombre debe perseguir lo que excede a su comprensión, o si no, ¿para qué existe el cielo?».

Gray es un gran director desde el sentido más técnico de la palabra. En Z, La Ciudad Perdida la fotografía y la luz te transmite ese viaje al paraíso que representa la selva amazónica. Ese talento técnico lo explota al máximo en Ad Astra, lo que le valió a la película una nominación en la categoría de Mejor Sonido en la última edición de los Oscar. Muchos critican sus películas tildándolas de aburridas, con poca acción —el periodista americano Joe Morgenstein, en una crítica realizada para The Wall Street Journal, describió a Z, La Ciudad Perdida como «letalmente aburrida y llamativamente falta de parte obsesiva»—. No obstante, desde mi punto de vista, eso que a muchos les molesta, a mí me parece su mayor virtud. Gray es un maestro creando atmosferas que atrapan, sus películas son como nebulosas en las que el espectador «flota», no sabes lo que es pero hay algo que te emboba, te hipnotiza. Es verdad que Z, La Ciudad Perdida es una película lenta —desde el punto de vista rítmico— pero si entras desde el primer momento en el viaje que te ofrece la película, no quieres salir.

James Gray utiliza la fotografía y las luces para ensalzar la belleza del ambiente.

Sin embargo, es en lo narrativo donde, tal vez, más flojee este director. En Z, La Ciudad Perdida —al igual que ocurre después en su posterior trabajo Ad Astra— lo importante no es tanto lo que ocurre alrededor del personaje, o las aventuras a las que este se tendrá que enfrentar, sino que es un viaje puramente contemplativo, y en cierta manera, emocional. Como bien nos comenta James Gray en una entrevista realizada para Los Angeles Times, él quiso buscar más allá de los hechos que narra el libro en el que se basa la película, hacer una historia más personal y, de esta manera, alejarse en cierta manera de todas las obras anteriores de aventuras en la selva. A pesar de todo este trabajo, James Gray no es capaz de trasladar del todo esas emociones y los sentimientos de Percival Fawcett. Lo que hace es tratar de trasmitirlo a través de frases con demasiada floritura, tal vez demasiado literarias como para que alguien en el mundo real las suelte de una manera natural, haciendo que la película acabe cayendo en lo artificioso.

«A medida que iba adaptando el libro a la forma del guión, empecé a ver más allá de la superficie de la narrativa, y eso me hizo descubrir las capas más personales escondidas debajo. Podía identificarme con tantas cosas: el deseo de encajar, el probarse a sí mismo, la búsqueda de lo sublime» James Gray

No obstante, existen temas interesantes muy bien reflejados en la película. De todos es sabido que para el mundo occidental toda la cultura indígena era vista como algo puramente salvaje, y sus tierras, algo «desaprovechado» por aquellas tribus y poblados, que sin la mano de los europeos, se hubiese echado a perder. Esto se ve perfectamente en el momento en el que Percival Fawcett vuelve a Gran Bretaña tras la primera expedición. Aquella «Sociedad de Exploradores» liderada por un grupo de señores ancianos —que se muestra reticente al escuchar que aquellos indígenas del Amazonas podían haber construido figuras de cerámica— es ejemplo de ello. Esta actitud de cinismo también se muestra con el personaje de James Murray —interpretado por Angus Macfadyen— aquel «caballero británico» que fardaba de haber sido uno de los descubridores de la Antártida, pero que al final no resulta ser más que una carga para la segunda expedición que realiza Fawcett junto a su compañero Costin.

Por otro lado, otro de las facetas más interesantes de la película nos la aporta Nina Fawcett, esposa de Percy, interpretada por una fantástica Sienna Miller, muy alejada del personaje de «chica guapa» al que nos tiene acostumbrados. Nina es el vivo reflejo de las mujeres sufragistas de la época —mujeres emprendedoras, cansadas de su eterno papel de «esposa de» e intentando reclamar sus derechos en un mundo de hombres—. Es verdad que algún diálogo entre marido y mujer chirría, no resulta creíble que una mujer de aquella época pudiese decir ciertas cosas, pero le da a la película un punto feminista y, sobre todo, un punto emocional, que el personaje interpretado por Charlie Hunnam no es capaz de proporcionar. Tal vez, el momento final en el que Sienna Miller nos habla de que ser esposa y madre «es la misión de su vida» sea uno de los momentos álgidos de la película.

Sienna Miller como Nina Fawcett, el verdadero corazón de la película

Por último, no hay que olvidarse del enorme trabajo del cast de la película. Acabamos de hablar de Sienna Miller, que probablemente sea la MVP de esta película, pero no se debe subestimar el fantástico trabajo de Charlie Hunnam y Robert Pattinson —sobre todo, de este último—. Tampoco debemos olvidarnos del joven Tom Holland, que se hizo famoso gracias al film Lo Imposible —obra maestra dirigida por el director catalán Juan Antonio Bayona en 2012— y que ahora está en pleno apogeo de su carrera gracias a su trabajo como el nuevo Spiderman en películas como Spider-Man: Homecoming (Jon Watts, 2017) y más recientemente en Vengadores: Endgame (Hermanos Russo, 2019) o Spider-Man: Lejos de casa (Jon Watts, 2019).

Z, La Ciudad Perdida tiene un punto de épica de antaño, una película adulta que construye sus cimientos a fuego lento, y que si le das la oportunidad, acaba siendo un viaje de lo más formidable. Una de esas películas que se quedan contigo durante varios días y te hacen reflexionar. Recomendada para todos aquellos que buscan algo más que fuegos artificiales y unos pocos efectos especiales.

Fuentes: 1, 2




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Texto de Mikel Viles | © laCiclotimia.com | 17 marzo, 2020
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Texto de Mikel Viles
© laCiclotimia.com | 17 marzo, 2020

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