Quién te cantará
| El resurgir del Ave Fénix

España, 2018 | Dirección: Carlos Vermut | Título original: Quién te cantará | Género: Drama | Productora: Coproducción España-Francia; Apache Films / Áralan Films / Les Films du Worso | Guion: Carlos Vermut | Fotografía: Eduard Grau | Edición: Marta Velasco | Música: Alberto Iglesias | Reparto: Najwa Nimri, Eva Llorach, Carme Elías, Natalia de Molina, Julián Villagrán, Vicenta N'Dongo, Inma Cuevas, Ignacio Mateos, Catalina Sopelana | Duración: 125 minutos | | Disponible en:  Netflix   | Comprar Blu-ray | Comprar DVD

España, 2018 | Dirección: Carlos Vermut | Título original: Quién te cantará | Género: Drama | Productora: Coproducción España-Francia; Apache Films / Áralan Films / Les Films du Worso | Guion: Carlos Vermut | Fotografía: Eduard Grau | Edición: Marta Velasco | Música: Alberto Iglesias | Reparto: Najwa Nimri, Eva Llorach, Carme Elías, Natalia de Molina, Julián Villagrán, Vicenta N'Dongo, Inma Cuevas, Ignacio Mateos, Catalina Sopelana | Duración: 125 minutos | | Comprar Blu-ray | Comprar DVD

La estrella del pop Lila Cassen recibe la ayuda de Violeta, una fan incondicional, para hacer frente a la amnesia que padece.

 Si echamos la vista atrás, existen muchas películas incomprendidas en la historia del cine. Películas que, más allá de la historia que te están contando, presentan un significado más grande en su interior. Algo parecido a lo que han hecho durante siglos las grandes obras de la literatura: criticar la sociedad en la que vivían en el momento el que fueron escritas —tomando como ejemplo a La Colmena (Camilo José Cela, 1951), que intenta reflejar el Madrid de la posguerra— o simplemente servir como una metáfora de un conflicto conocido por todos. No debemos olvidar que toda película se basa en un guión escrito por un guionista, que a diferencia de la novela escrita, presenta una dificultad extra: saber reflejar en imágenes eso que está explicando en palabras —labor en la que toma parte el director—. Mulholland Drive (David Lynch, 2001), El club de la lucha (David Fincher, 1999) o la mismísima La naranja mecánica (Stanley Kubrick, 1971), todas ellas consideradas obras maestras del cine —todas con grandes seguidores y, a la vez detractores— y todas con algo en común: películas extrañas, que cuentan una historia fuera de lo habitual, con una ambición narrativa más allá de la de contarnos un simple relato lineal.

Quién te cantará protagonizada por una inmensa Najwa Nimri.

Quién Te Cantará (Carlos Vermut, 2018) es también una película que podríamos añadir a este grupo de filmes. Nos cuenta la historia de Lila Cassen —interpretada por una siempre enigmática Najwa Nimri—, una famosísima cantante pop que tras estar 10 años retirada de los escenarios sufre un terrible accidente que la deja sin memoria. Blanca —Carme Elias, ganadora del Goya a la Mejor Actriz Protagonista el año 2009 por Camino (Javier Fesser, 2008)—, amiga y figura que actúa como su representante, sabiendo que puede ser la última oportunidad de la artista para volver a los escenarios, quiere ayudarla desesperadamente. Para ello contacta con Violeta —con Eva Llorach en el papel, la actriz revelación del año pasado—, una fan incondicional de Lila que se dedica a imitarla en el karaoke en el que trabaja, y que puede ser la clave para volver a enseñar a la artista cómo ser ella misma y recuperarla de la amnesia. Sin embargo, Violeta es una mujer llena de problemas, madre soltera y con una hija adolescente problemática —como siempre fantástica Natalia de Molina—; la música de Lila Cassen es lo único que la mantiene a flote.

«Tenía tres ideas independientes que han terminado teniendo presencia en la película: las aventuras de un imitador de Julio Iglesias, un relato de fantasmas y una trama relacionada con Marbella y con el mundo de la fama. De algún modo, estas tres historias paralelas terminan desembocando en el argumento de Quién te cantará»  Carlos Vermut

A simple vista parecería otro «típico drama intenso español» —título asignado por todo aquel espectador que odia el cine español—, pero no es así. Carlos Vermut ya nos demostró en sus dos anteriores largometrajes —Diamond Flash (2011) y Magical Girl (2014)— que era un autor con una ambición artística fuera de lo normal en nuestra industria cinematográfica, y eso se refleja en Quién te cantará. Esta última es un delicado y fascinante retrato de lo que supone la vida de un artista, sus miedos, los baches artísticos que sufre al crear una nueva obra e, incluso, lo que supone el fenómeno fan y cómo esta tiene su mayor impacto en las clases más bajas de la sociedad. Y esto lo consigue a través de una metáfora, una metáfora en cierta manera «vampírica», sin querer caer en spoilers. Todo lo que vemos en pantalla tiene un significado más profundo que tiene que ver con el mensaje final de la película.

Violeta imitando a Lila en el karaoke.

Sin embargo, este tipo de cine tiene un problema mayúsculo: no conecta con el público medio, y aún menos, hoy en día, en el que la gente ve el cine como «una simple manera de pasar el tiempo y entretenerse», acostumbrados al enésimo producto de marketing sin personalidad que se han aficionado a producir Marvel y, en general, la factoría Disney. Como bien decía el genio Martin Scorsese en aquel artículo del New York Times donde llamaba a las películas de superhéroes «parques de atracciones», cuando él empezó a hacer cine, funcionaba como «una especie de revelación estética, emocional y espiritual». Ahora en cambio las grandes productoras «tienen los mercados estudiados, las películas son probadas en audiencias y son analizadas, modificadas y vueltas a analizar y a modificar». Parece que ya no hay cabida para el cine como otra manera de expresión artística. En el caso de Quién te cantará, acabó siendo un fracaso de taquilla, ni siquiera llegando al cuarto de millón de recaudación, a pesar de su relanzamiento en salas tras los Goya. Y la solución a esto no es sencilla.

Tenemos el ejemplo de madre! (Darren Aronofski, 2017) —una de las películas más esperadas del 2017 ya que estaba protagonizada por la ya estrella Jennifer Lawrence—, que generó gran perturbación entre los críticos en su presentación en el Festival de Cine de Venecia y que, posteriormente, la lanzó Universal como otra película de terror mainstream más, acabando como otro fracaso de taquilla. Aronofski —director estadounidense de grandes joyas como Requiem por un sueño (2000)—, que volvía tras el gran éxito que fue su anterior película Cisne negro (2010), ante la impotencia de la situación decidió hacer algo que nunca debería hacer ningún gran autor: explicarte la película. Intento descifrar, con todo tipo de detalles, cuál era el significado concreto de cada uno de los elementos que aparecían en el film, despedazando así la película para que el gran público pudiese «masticarla mejor». ¿Es que no forma parte del encanto de las alegorías y las fábulas que cada uno por sí mismo haga sus propias interpretaciones y saque sus propias conclusiones?

Esto es lo que ocurre con Quién te cantará. Cada plano, cada secuencia y cada dialogo esconden pequeños detalles que hacen que hagas tus propias interpretaciones de lo que está ocurriendo. Lo comprendes a tu manera, y eso forma parte de la gran genialidad de la película.

El juego de miradas entre ambas protagonistas acaba siendo un elemento esencial de la película.

Desde mi punto de vista, la película nos cuenta el desafío al que se enfrentan todos los artistas, sobre todo los de la música, para reinventarse, para intentar llevar su esencia a los tiempos actuales, y ser capaces de volver a conectar con el público. Lila Cassen es la viva imagen de lo que son las estrellas del pop hoy en día. Sus primeros discos tienen unas inspiraciones muy concretas: su familia, sus problemas del día a día… etc. Pero cuando llega el éxito esas inspiraciones desaparecen, cambian completamente de vida, se mudan a sus enormes mansiones donde, de alguna manera, se aíslan del resto de la sociedad. Ahí es donde comienza «el bloqueo», lo que para mí representa la amnesia de Lila. El personaje de Najwa Nimri no se reconoce, pasa el tiempo y acaba en el punto de no saber cómo consiguió su éxito, ella misma se pregunta en la película «¿y quién soy yo?». Y ahí es donde entra Violeta, que va a representar la «nueva inspiración» para Lila, lo que la va a llevar de alguna manera a «reinventarse».

Por otro lado, más allá de la trama principal, a través del personaje de Violeta, Vermut trata de reflejarnos una realidad muy habitual, aquella de la gente infeliz, cuya vida es una «mierda», y que buscan su satisfacción a través de vías que les permiten pensar en otras cosas, en vivir en «un mundo de felicidad» que les hace aislarse de su miseria. Es lo que consiguen programas como Sálvame en Telecinco. Es el efecto que genera Lila Cassen en Violeta, hasta llegar al punto de disfrazarse de ella, de imitarla, de pretender que no es ella para olvidarse del infierno de vida que le hace pasar su propia hija.

Carlos Vermut vuelve a demostrar en esta película que es «la gran esperanza del cine de autor español». Sus claras influencias de genios como Hitchcock o el propio Almodóvar, hacen que Quien te cantará tenga un aura de thriller psicológico fascinante. El filme es en cierta manera un poco onírico, pero sabes que en todo momento algo va mal. Y la otra gran virtud de la película es su trío protagonista. Natalia de Molina nos regala otro papel maravilloso como a los que nos tiene acostumbrados, Eva Llorach nos cautiva y tiene, probablemente, la escena más importante de la película, pero para mí esta película no hubiese sido lo mismo sin Najwa Nimri. Nimri —cuyo retorno a la interpretación es una de las mejores noticias de los últimos años a nivel del cine español— nos regala el que posiblemente es su mejor papel hasta la fecha, como bien dijo ella en una entrevista. Deja atrás sus tics, esa forma tan característica de hablar como a susurros, para crear un personaje «desde cero», cautiva la cámara y te hipnotiza en cada una de sus apariciones.

«He tenido que vaciarme por dentro. Se podría decir que entro desde cero: primero me quitan la voz y luego me arrebatan la intensidad. Tenía que estar en un código japonés, fue una paranoia interpretar este personaje»  Najwa Nimri

En definitiva, Quién te cantará es una de las obras más fascinantes del cine español de los últimos años. Este análisis no es más que una interpretación personal de lo que cuenta la película, el propio filme nos permite hacer un esfuerzo de reflexión, de hacer nuestras propias interpretaciones, y así disfrutar mucho más de la experiencia. Está disponible en Netflix, así que todo aquel que esté suscrito y no haya visto esta maravillosa joya, que le de una oportunidad: el mundo del cine lo necesita.

Entrevistas: 1, 2, 3




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Texto de Mikel Viles | © laCiclotimia.com | 3 abril, 2020
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Texto de Mikel Viles
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