Relatos

Somos hijos del hielo. Capitanes de los huracanes. Moradores del exceso. No encuentro sentido en las palabras de una pluma partida en tres trozos desiguales.

Mi último suspiro fue para ti. La vía del tren se llevo consigo las escenas de algún perdedor. Yo estoy cansado de intentar sonreír en un mundo lleno de caprichos del destino. Intento mejorar el cielo nocturno, enfocándolo desde un brillante color verde. Dueño siempre de mis palpitos.

No queda espíritu entre la tierra, no quiero regresar al fuego de mis capilares, ante el eterno cansancio del trastorno.

Mírame a los ojos, y dime que no sientes lo que te pido. Dime que no sabes quien soy y no te creeré. Abre tan solo la boca y antes de que la cierres sabrás que nunca tuve razón.

Por eso mismo, ruego al alcohol que sea clemente conmigo.

No quedan estertores en la vida. No tengo suficiente valor para afrontar la felicidad. No fue un regalo envuelto para mí.

Fuera.

Fuera de aquí, por favor.

Deja que te escupa en los labios. No eres consciente del desaliento. Otorgas escalas de grises.

Otorgas exceso.

No es necesario vivir. Para no vivir prefiero morir.

Adiós.

Personaje que nace en la década de los 80 y se preocupa, sobre todo, por las cosas que no tienen demasiada importancia. Psicólogo de formación, fotógrafo de profesión, cineasta de ambición.

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