Relatos

La nitroglicerina viaja por mis venas evitando una vez más el corazón. Hay rabia, ira, locura.
Mis ojos imitan la fase REM, mis manos el parkinson y mi cerebro la cocaína.
Me acerco entonces a un lugar con las paredes pintadas de blanco rodeada de orquídeas.

Hay murciélagos, viento y olor a gramínea.

Mis oídos procesan ráfagas de muerte, paridas desde el infierno y alimentadas de mi destrucción.

Creo que nadie más puede oírlo.

Acaricio el color de la noche: negro y violeta. La luna juega conmigo y las estrellas me llaman por mi nombre.

Noto entonces el sabor de la sangre, resbalando calidamente por mis labios, y no creo recordar nada más.

Personaje que nace en la década de los 80 y se preocupa, sobre todo, por las cosas que no tienen demasiada importancia. Psicólogo de formación, fotógrafo de profesión, cineasta de ambición.

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